sábado, 26 de noviembre de 2011

5. Shini está enferma, y lo que pasó en casa de las Aruku.


Después del fin de semana de las Aruku,  el Lunes…

-AAAAAAAAI SHUGUUUUS, AIII SHUGUS, ADELADAIAIAIAIAIA….

-¡LAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAU!

La peliazul hizo temblar el piso de su propia casa de lo cabreada que estaba.

-ICHI, MÁS TE VALE QUE TENGAS UNA BUENA EXCUSA PARA DESPERTARME DE ESTA MANERA, TE CORTO EL RÁBANO Y LUEGO LO COCIN….

-QUE LA SHINI ESTÁ MUY RARA, ME DA MIEDO.

Laau alzó ambas cejas, creyendo que su hermana se había fumado algo antes de levantarse. Sin embargo fue hasta la habitación de Shini –solo Ichi y Laau compartían la suya, ya que Shini al ser la mayor tenía ella una propia.- y al verla encima de la cama y cantando con un secador a modo de micrófono y con unas bragas puestas en la cabeza, pensó que ya la dinastía Aruku se estaba yendo por los suelos.
-Shini…¿qué…carajos…..haces?- a Laau ya le estaban dando tics en el ojo.

-YOU’RE SOY SEXY, SEXY, SEXY….

-¡NI YU ARE NI YU POLLAS,  BÁJATE DE AHÍ SI NO QUIERES QUE…!

-DEL PITAAA PITAAA DEL, DE AL PETI JUMBAAA…(?)

Ichi estaba escondida tras la puerta. Laau, con una agilidad felina superior al del lince ibérico, saltó hasta la cama de Shini y le pegó tal hostia, que hasta le sacó la dentadura postiza. Shini cayó rendida a la cama, y entonces Laau posó una mano en la frente de esta.

-¡ESTÁ ARDIENDO!

-¿SHINI?- preguntó Ichi, alarmada.

-¡MI MANO!

-¿PERO PORQUE TOCASTE A SHINI NO?

-NO, ES MI MANO.

Ahora, fue el turno de pegarle a Laau.

-TIENE FIEBRE, IDIOTA.

-TAMBIÉN, PERO MI MA….

-Y ASÍ NO PUEDE IR AL COLEGIO NI A TRABAJAR.

-ES VERDAD. 

Laau e Ichi debatieron para ver quién de las dos hermanas se quedaría cuidando de Shini. Lo hicieron de la forma más madura posible…

-PIEEEDRA PAPEEEEL O TIJEEEERAS, SACA LO QUE QUIEEEERAS ¡YA!

Y había ganado Ichi.

-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- Laau se sentía en el cuarto Apocalipsis.-¿POR QUÉ BEATO, POR QUÉ?

-DEJA DE HABLAR DE BEATOS Y TIRA PAL COLEGIO.

*En clase de Historia*

-Chicos, os voy a marcar un trabajo por parejas.

-TU PUTA MADRE EN VELERO.

Laau lo pensó, pero no lo dijo. Todos los chicos de la clase se quejaron, mientras que pocas chicas se miraban con miedo, puesto que, como había pocas, no querían que les tocase con algún chico que no trabajase. El profesor eligió las parejas.

-Shini Aruku se pondrá con Ryner Lute.

A Laau casi no le da una taquicardia. La guerra la estaba llevando ella sola en la clase.

-¡Profesor!- llamó, para que le atendiera.-Mi hermana está mala con fiebre.
-¿Y?

-Que no podrá quedar con Rinitis…

-¡ES RYNER!

Laau le dirigió tal mirada amenazadora, que Ryner se quedó con las bolas en el suelo.

-¿Y?- volvió a repetir el profesor.-Eso no supone un problema, el señor Lute tendrá la amabilidad de ir hoy a su casa. Es más, usted le acompañará.

-SERÁ USTED ANTIPÁTICO. CÓMAME EL COÑO PROFE, QUE MI CASA ES UN PUTERÍO EN POTENCIA, PERO DE HERMANAS, NO DE HOMBRES, Y ESE SIMIO NO ENTRARÁ EN MI CASA.

Pero nuevamente, Laau lo pensó.
Pero no lo dijo.

Después de trabajar en el Lovely Chocolate, Laau se sentía perseguida. Detrás de ella, en dirección a su casa, se dirigían nada más y nada menos que:

Usui Takumi.
Ryner Lute.
Este último no le importaba mucho a Laau. Bueno, en realidad sí, porque la no virginidad de su hermana podría estar en peligro. ¿Pero por qué carajos el profesor le había puesto con Usui? No lo entendía. Sin embargo, el rubio parecía estar muy satisfecho con la elección del profesor. Una vez llegaron a la puerta de su casa, la abrió y les hizo un gesto para que entrasen.

-Con permiso.- murmuró Usui.

-PERO SI TE HE DEJADO ENTRAR YO.- gritó Laau.

Usui le miró.

-Cariño, ya estoy en casa.

Laau se sonrojó violentamente, pegándole un puñetazo.

-¡QUE NO SOY TU ESPOSA!

Ryner les ignoró, escuchando de repente el sonido de pasos que bajaban la escalera con rapidez. Entonces, por la barandilla de las escaleras, bajó Shini, sentándose encima de esta y deslizándose hacia abajo.

-¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOMBA!

Y antes de que llegara al suelo, ya Laau le había pegado.

-¿CUÁNTAS VECES TE HE DICHO QUE NO HAY QUE BAJAR ASÍ?

-NINGUNA.

-ES VERDAD, PERO SIEMPRE HAY UNA PRIMERA VEZ.

Tanto Usui como Ryner parpadearon. Laau se fue rápidamente a la cocina, porque tenía un hambre de tres mil demonios e Ichi parecía estar cocinando algo. Ryner miró con súplica al de ojos verdes.

-Usui, no me dejes aquí con…

-Os dejaré a solas.

Ryner se le quedó mirando con la boca abierta mientras Usui fue tras Laau, curioso también por el olor que desprendía la cocina y por atormentar a la peliazul. Ryner miró ahora a Shini.

-¿Y tú quién eres?

-¿No me reconoces?- Ryner parpadeó, alzando ambas cejas.- Soy yo, Ryner. Hablamos la otra vez en el Lovely Chocolate.

-Ryner….ryner….ryner…

-Bueno, tampoco hace falta que lo re…

-¿SABES QUÉ?

-¿…Qué?

-SOY PUTASA, COMO LA ABUELA.

Ryner facepalm.

Después de la suculenta comida de Ichi, una vez con la panza llena, Laau guió a Usui hasta su habitación. Una pena que fuera para un trabajo (?) pero esto Laau nunca lo diría en voz alta. Nada más entrar…

-USUI, FUERA DE MI CAMA.

-Es blanda.

-QUE TE LARGUES DE AHÍ TE HE DICHO.

Laau le agarró del brazo para tirarle de él y sacarlo así de su cama. Pero, Usui sonrió de lado y la agarró a ella también, tirándola a la cama e invirtiendo posiciones. Laau quedó debajo del cuerpo de Usui. Esta, sintió cómo su corazón empezó a latir muchísimo, mientras su rostro ardía. El rubio no dejaba de sonreír, y su sonrojo pareció hacer que se ampliase más.

-Te atrapé.

Y seguidamente, la besó.

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